P.E.I.

El Gimnasio Toscana ha buscado desde sus raíces la formación íntegra y personalizada de cada uno de los niños y jóvenes que pasan por sus aulas; el reconocimiento de cada ser especial e individualmente hace que todos los integrantes de la comunidad educativa se sientan parte, no de un centro educativo, sino de un espacio de aprovechamiento para el desarrollo de todos y cada uno de los que la componen; siendo un principio imperante que se respira en el día a día en cada una de las actividades que se llevan a cabo y que se circundan por el amor por compartir, por formar escuela y por dar de sí mismos para una mejor ciudad, un mejor país y un mejor mundo.

 

Comprender los estudiantes dentro de su marco socio cultural y entender su naturaleza, son los propósitos fundamentales de nuestra razón de ser. El Gimnasio Toscana tiene como objetivo principal, entender que los niños son seres humanos y no objetos que se miden cuantitativamente; somos diferentes y compartimos un mismo medio, aportando lo mejor de cada uno y de esta manera brindar nuestras fortalezas en diferentes disciplinas y así crear armonía y comunidad.

Dentro de la comunidad Toscana los valores y el ser integral se definen como un sin número de cualidades que deben tener los niños para ser parte, no de un colegio, si no del mundo. Durante toda la vida nos hemos desarrollado en medios de exigencias competitivas en los que la naturaleza humana nos arroja a olvidar la esencia de nuestro ser. Para el Gimnasio Toscana, es el ser lo más importante, es cómo ese ser puede aportar lo mejor de sí para la comunidad, es cómo la comunidad valora y acepta las diferencias, para entender que nuestra sociedad y el mundo, están construidos desde principios de desigualdad; una desigualdad que, a los ojos de cualquiera, puede ser, no más que un filtro para desechar y cerrar los campos de acción de nuestros niños en la escala productiva de la de la misma. Pero nosotros en el Gimnasio Toscana, valoramos y rescatamos esas desigualdades; es más, el ser humano dentro de esa inequidad muestra los valores, las habilidades, las destrezas y fortalezas que hacen que cada uno sea diferente y no vea esto como una falencia, sino más bien como una fortaleza y, partiendo de esta, ver de qué manera cada persona puede aportar en nuestro medio de manera individual a la construcción de una comunidad basada en esa desigualdad; lo que nos lleva a aceptarnos, respetarnos y creer en la premisa de que la diferencia hace que seamos únicos; únicos dentro de una comunidad y un mundo que necesita de seres capaces de aceptarse como son y de igual manera, aceptar a los demás, para trabajar en conjunto y dar resultados excelentes en muchos y muy variados campos y lo más importante, buscar la felicidad y la alegría de cada paso que den en todas las etapas de sus vidas. Es por esto que nuestra razón Humanista es el bien común que se vive en nuestro Colegio; el ser humano como tal, es la razón de ser del Gimnasio Toscana; pero no hay que dejar a un lado todas las obligaciones que cada uno tiene con la sociedad; el ejercicio de todos como actores y creadores del mundo que nos rodea, y decimos creadores porque en nuestro colegio, los niños son hacedores de vida; llevan sus conocimientos y sueños y los plasman en su realidad. Es por eso que tenemos una pedagogía dialogante, constructivista dentro de procesos socráticos de opinión y de discusión; lo cual hace que los niños y jóvenes de todas las edades que pasan por el Gimnasio Toscana, se sientan parte de la comunidad y en la práctica lo sean, de esta manera estaremos seguros que nuestro ejercicio de formación parte desde las necesidades mismas de los niños y sus gustos por aprender disciplinas diferentes a las convencionales, para que hagan de estas nuevas destrezas, parte fundamental de esa relación con la sociedad, aportando y demostrando que son diferentes y que tienen niveles y alcances de aprendizajes diferentes (Gardner, Howard; 1983, Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences).

 

En el Gimnasio Toscana, los estudiantes son el eje de levas de nuestro motor y son vistos como tal.

Los niños no vienen a nuestras instalaciones en búsqueda de conocimientos. Los niños vienen para compartir, aprender y transmitir todas las riquezas que tienen y que nos brinda la diversidad que nos hacen únicos en el ejercicio de implementar criterios humanistas, ejemplarizados en la moral, la ética, las buenas costumbres, la diversidad y el buen ejemplo. En el Gimnasio Toscana el niño es valorado y no calificado. El constructivismo es un modelo de edificación que se utiliza de manera paralela a nuestra aplicación del modelo Humanista de manera que las emociones y los sentimientos de los niños priman dentro del proceso de aprendizaje ya que son estas el indicador de los logros y objetivos de nuestra tarea diaria como pedagogos y maestros. Ver al niño como un ser transmisor de alegría, humanidad, sencillez es lo que nos hace diferentes y nos identifica.

 

Dios nos ha dado la virtud de poder ver y apreciar nuestras diferencias y de esta manera, valorar al ser humano con y por cada una de ellas. Es así como unificamos estos criterios, aunados a los postulados y el ejercicio del Aula Inversa y la Enseñanza para la Comprensión, haciendo de estas un ejemplo de uno de los recursos y estrategias de enseñanza y aprendizaje que se ajustan a nuestra razón de ser en el Gimnasio Toscana.

 

Dentro de nuestro modelo Humanista los maestros aplican las mejores estrategias y herramientas para sacar lo mejor de cada uno de los niños y buscar en ellos el rescate de esas habilidades que tienen y que lo hacen significativo en la comunidad, herramientas que son brindadas a los niños en cada una de las sesiones de clase en todos los espacios de la academia, para que ellos construyan sus respuestas y sus hallazgos, de manera tal, que sean partícipes del proceso de aprendizaje de manera activa, y no como solamente receptores del conocimiento; las premisas del modelo Constructivista, son instrumentos de gran importancia en el Gimnasio Toscana, ya que no impartimos conocimiento, lo construimos de la mano de los niños, quienes son los que amplían los horizontes de formación y ponen las fronteras a la labor pedagógica, de manera que los estándares, son apenas el primer escalón en esta labor de aprendizaje ascendente, en la que la profundización es participativa, en la que con la relación de cada una de las dudas y dificultades de cada uno, se construyen razones grupales y se abre la puerta a otro gran pilar de nuestra condición metodológica; la indagación, la investigación, la duda constante y la búsqueda de respuestas en todo momento. De esta manera es taxativo, dentro de nuestra razón de ser, creer en los niños, creer en lo que son y en lo que tienen para ofrecer desde su imaginación, direccionándolos para conseguir el logro único de ser felices y haber cumplido como seres humanos para la sociedad; en aspectos que nacen desde lo humano y pasan por lo académico, incluyendo a cada paso los valores y deberes morales que tienen con la familia y la sociedad.

 

El ser humano no podrá verse ni medirse de igual manera que sus pares; somos los mismos en etapas cronológicas, en procesos cognitivos relacionados con las edades, en cambios fisiológicos y hasta histológicamente; pero somos seres únicos e irrepetibles; fuimos creados como únicos y de esta manera, el Gimnasio Toscana, pretende ver a cada uno de los actores de nuestra razón primordial, que no es más ni menos que la formación y la educación, es así que no pretendemos tener todas las razones, ni las respuestas en nuestro modelo de educación, de tal manera que hemos aunado recursos ontológicamente, para llegar a la conclusión, de que nuestra razón es Humanista, pero dentro de ella caben diversas estrategias de acercamiento a nuestra meta única de formar ciudadanos únicos, con un sin número de habilidades, capaces de demostrar sus destrezas, y aplicarlas para crear sociedad y ser líderes de una comunidad sana, con valores, con fe, con respeto hacia los demás y entendimiento de las diferencias y responsables de un futuro social, en el que se demuestren activamente y puedan marcar un destino significativo en el campo que se desee.